lunes, 7 de mayo de 2012

Espina

Directa al Corazón


lunes, 30 de abril de 2012

Sombras

Que las Sombras del pasado no oscurezcan tu Presente


jueves, 26 de abril de 2012

Nueva Etapa en el Blog

Hoy estoy feliz, por fín me he decidido.

Quiero darle una vuelta al blog, comenzar a postear no solo poesía, sino también todo lo "creativo" que pase por mi mente. Obviamente no voy a llenar esto de Pajas Mentales, me refiero a Fotografías (últimamente me ha dado por eso, aunque estoy verde como el trigo verde), dibujos... espero que os guste ;)

Os dejo con estas fotos con temática de los años 20. El modelo se llama Javier Ordoñez.
Estoy orgullosa de que estas imagenes hayan sido usadas en un módulo de Rol en Vivo llamado "Los no tan felices Años 20", escrito por el presidente de la Asociación Oborus.



domingo, 15 de abril de 2012

Lobo

Mi lobo era joven,
nervioso y jadeante,
tenía patas silenciosas
como buen explorador.

Descubrió mi valle, mis colinas,
con su lengua rosada y fina.
Y en mi cuerpo de loba joven
algo se estremeció.

Mi lobo era fuerte, recio,
con los ojos de tierra
y un aroma penetrante,
mente errante y aullar poderoso.

Tenía los dientes fuertes, las patas anchas,
el pelaje aspero y el lomo robusto,
rojo como la primera sangre.

Una cicatriz cruzaba su oreja,
yo susurraba entonces allí
gemidos de amor.

No vi amaneceres con el. 
Tampoco atardeció.
Solo caminamos en una tarde eterna,
hasta que el sol volvió a caer.

Lobo, lobo mio, 
te espero en la noche helada
con un manto de estrellas arropandome
y una luna preñada de luz.
Luz muerta, huesuda y fría
mostrando el camino
a una cascada blanca y azul.

domingo, 8 de abril de 2012

Semilla

Tu semilla en mi vientre
Riego con Sangre
Florece fuerte, Hijo Mio.

Profundas crecieron
Raices hondas
Que ahogaron mi alma.

Al compás de tu latir,
en frenesí,
Mi existencia baila.

Y acaba la agonía
en llanto rojo.
Por fín nos conocemos.


jueves, 20 de octubre de 2011

Horda de Trolls

Hoy he decidido mirar como iban las visitas y comentarios en mi blog.
Sorprendida, me he dado cuenta de que tenía unos 12 comentarios pendientes de moderación.
Y allí estaban.

UNA HORDA DE TROLLS, nacionales e internacionales, con un inglés macarronico y un español digno de un adolescente aficionado a 4chan.

Lo que más me sorprende es... ¿quien se aburre tanto como para escribir tantos comentarios? ¿Me conocerá y me tendrá tirria o habrá sido un troll solitario que se ha perdido en la infinidad de la red hasta llegar a mi blog?

De todas maneras, os paso este link (haz clik en la foto) para que os riais un poquito, sobre todo si os han trolleado alguna página, comentario, foto, etc.


jueves, 15 de septiembre de 2011

De bares y penas

Este escrito es de hace más de un año. Me acuerdo de esa noche, y eso que mi memoria es malísima. Lo escribí en un bar, sola, a las tantas de la noche bebiendo refrescos (triste pero sí) y yo ya me sentía como un detective enamorado y fracasado de los que salen en el cine escribiéndoles a sus amores platónicos. Un camarero se me quedo mirando extrañado, encima me habían quitado una muela y yo tenía cara de gilipollas dolorida por los puntos... y no supe responderle. Creo que me tomó por una chiflada. En fin, dejo de hablar de mi pateticismo de esa noche y procedo a retransmitir el porqué terminé ahí escribiendo. No esperéis poesía, porque es un conglomerado de ideas que me vinieron a la cabeza esa noche.



Bebía coca-cola aguada, mientras te miraba de reojo.
Con la boca cosida, y el corazón también, el hielo reducía la inflamación de mi encía recientemente desdentada, pero ese refresco comenzaba a calentarse, y mi motor cardíaco a desbocarse, como no.

El dentista hizo tres lazadas en la carne blanda,
y tres mentiras flotaban en el ambiente.
La primera, que no te hubiese visto.
La segunda, que no deseara que te giraras.
La tercera, la esperanza mentirosa e infantil de que me invites a otra coca-cola.

Oía los poemas, bebía azúcar marrón, visualizaba la pantalla luminosa mientras te veía fumar.
Creo que esos alicates estériles se llevaron mi juicio junto a mi muela. Maldito dentista.
Y yo, que me había pintado los labios de rojo, y los ojos de negro, y mi alma resplandecía con tonalidades celestes comienzo a apagarme y a volverme gris con cada una de tus caladas, porque se que te vas a levantar, me vas a mirar y te vas a perder en la noche.

Las palabras resuenan en mis oídos, esto se contagia; voces melosas chocando en mis tímpanos, fracturándome los pensamientos y las emociones de forma indiscriminada.
Pido otro refresco mientras chupo los hielos sabor a limón con los labios que me pinté de rojo, aunque a estas horas solo un matiz rosado brilla sobre la palidez de mi rostro.
Te vuelvo a mirar, fugazmente y con miedo, no dejo de decirme que te vas a ir dentro de un suspiro.

Una chica habla de chicles de menta, y yo me trago un antiinflamatorio para que se desinfle el lugar donde antes había un hueso esmaltado, y de paso también mis ilusiones.
Se cierran los micrófonos, y todo el mundo se levanta. Entre los aplausos me escondo en la barra y comienzo a escribir.

Entonces, unos dedos fuertes tocan mi espalda con suavidad.
Me giro a sabiendas de tu presencia.

No sonríes.

Dos besos fríos, y me duele la encía hinchada cuando tus labios besan mi mejilla.

NO SONRÍES.

Miento miserablemente, "no te había visto", digo, como si tuviese derecho a romper en mitad de tu noche.
Te das la vuelta. Te vas, o huyes, no lo se bien.

Mi coca-cola está recién empezada, y en el momento en que sales por la puerta un hielo me calma el dolor. Y no solo de muelas.

Mala suerte hoy, nena. Tal vez te pintaste los labios demasiado, para protegerte de una sonrisa falsamente adornada. Mala suerte. Mala suerte.